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ESTEMA, estética y terapias naturales

Infertilidad en la mujer

Origen:

Es sabido que el ritmo de vida y el papel de la mujer en la sociedad actual, le generan un alto nivel de estrés, preocupaciones, nerviosismo, etc. que la mantiene en un estado de tensión constante, esta tensión somatizada genera una serie de consecuencias con resultados nefastos en el periodo fértil femenino.

La consecuencia principal es la contracción de la musculatura abdominogenital, de ambas fosas iliacas, zona urogenital y zona lumbar. Sabemos que cuando aparece un dolor o molestia, automáticamente se produce una reacción de contracción de la musculatura que se encuentra a lo largo del plexo nervioso afectado, comprimiéndolo y provocando más dolor, generando así un círculo vicioso.

Las famosas contracturas de musculatura lisa y estriada se manifiestan, comprimiendo el sistema vascular y el sistema nervioso, de manera que útero, ovarios, trompas de Falopio, etc. se ven afectadas por una inervación deficiente y por una falta considerable de nutrientes y oxígeno en los tejidos que los forman, desembocando en atrofia de tejidos y una disfunción en los órganos afectados. Si a todo esto sumamos la obsesión de algunas mujeres por quedarse en estado, obtenemos un componente psicosomático que aporta más tensión si cabe al problema ya existente. Es lógico que en estas condiciones el proceso de fecundación se encuentre con barreras insalvables.

Nota:

Como es lógico, deberemos tener en cuenta cual es el origen del problema. El éxito lo obtendremos en los casos en los que las pruebas médicas muestran valores normales, pero no se consigue el embarazo.

Tratamiento:

En este caso las zonas a tratar están muy claras. Teniendo en cuenta que ya sabemos qué musculatura está ejerciendo la compresión sobre las diferentes ramas nerviosas, se aplica un masaje profundo sobre toda la zona abdominal, incidiendo en ambas fosas iliacas, para proseguir posteriormente en toda la espalda, haciendo especial hincapié en toda la musculatura lumbar, iliocostal y glúteos.

Repitiendo 2 o 3 veces este proceso se eliminan todas las contracturas que comprimen los sistemas nervioso y vascular, devolviendo así el equilibrio a todos los tejidos y órganos afectados.

El embarazo se suele producir durante los 2/3 meses siguientes.

En la actualidad y basándome en mi experiencia, tras resolver 16 casos satisfactoriamente, puedo asegurar que la relación entre la tensión muscular de las zonas comentadas y los problemas de fertilidad en condiciones normales de la mujer es total, quedando totalmente demostrada su causa efecto.

Bernat Domene

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